#Paliativos #dolor #enfermedad
Él se llama Rubén. Nació sin enfermedades, ni discapacidad. Su abuelita lo cuidó desde los 40 días de nacido, pero a los 4 años, él decidió que no quería estar con sus papás, pues al estar separados un día veía a uno y otro día al otro.
Así, Rubén escogió a sus abuelitos para vivir con ellos. Doña Rosa estaba muy feliz de que su nieto la eligiera.
Cuando entró a la escuela, Rubén alcanzó a cursar el primer grado en primaria, pero a los seis años le dio una varicela catastrófica y ahí comenzó su calvario.